Origen del arte rupestre: qué sabemos sobre sapiens y neandertales

por Redacción CienciaContexto | Sep 18, 2026 | Historia humana

Humanos prehistóricos creando una plantilla de mano y pinturas animales mediante pigmento soplado y aplicación manual

El arte rupestre no apareció repentinamente en las famosas cuevas europeas hace 30.000 o 40.000 años. Las evidencias actuales muestran una historia mucho más antigua y geográficamente amplia. En 2026 se publicó la datación de una plantilla de mano de Sulawesi con una antigüedad mínima de 67.800 años, mientras que en Europa varias pinturas muy antiguas han sido atribuidas a neandertales, aunque algunas de esas atribuciones siguen siendo objeto de debate.

Esto ha cambiado profundamente nuestra imagen del origen del arte.

Durante décadas, las cuevas decoradas de Francia y España fueron consideradas el gran punto de partida de la expresión artística humana. Hoy sabemos que la producción de imágenes apareció en lugares muy alejados entre sí y que algunas manifestaciones pueden ser anteriores a la llegada de Homo sapiens a Europa.

La pregunta ya no es simplemente cuándo «inventamos» el arte.

Debemos preguntarnos qué entendemos por arte, qué comportamientos simbólicos lo precedieron, quién realizó las primeras imágenes conservadas y hasta qué punto neandertales y Homo sapiens compartían capacidades para producir representaciones visuales.

Qué es el arte rupestre

El término arte rupestre engloba imágenes, signos, grabados y otras modificaciones deliberadas realizadas sobre superficies rocosas.

Puede aparecer en paredes y techos de cuevas, abrigos rocosos o superficies al aire libre.

Entre sus manifestaciones encontramos figuras de animales, representaciones humanas, manos en negativo, puntos, líneas, discos, signos geométricos y grabados.

Pero llamar «arte» a todas estas manifestaciones introduce una dificultad.

No sabemos necesariamente qué pretendían sus autores.

Una pintura podía tener funciones rituales, sociales, narrativas, territoriales, educativas o completamente diferentes de lo que actualmente denominamos creación artística.

La arqueología puede estudiar cómo fue realizada, cuándo, con qué materiales y en qué contexto. Reconstruir su significado exacto resulta mucho más difícil.

El comportamiento simbólico es anterior a muchas pinturas rupestres

La capacidad de producir imágenes no apareció necesariamente al mismo tiempo que la capacidad de utilizar símbolos.

Antes de algunas de las pinturas figurativas más antiguas conocemos objetos perforados, pigmentos procesados, grabados geométricos y otros elementos que sugieren comportamientos simbólicos.

En África existen piezas de ocre grabadas y ornamentos de decenas de miles de años anteriores a muchas de las grandes cuevas decoradas europeas.

Los neandertales también utilizaron pigmentos, recogieron objetos llamativos y modificaron elementos que algunos investigadores interpretan como ornamentación.

Por tanto, la aparición del arte rupestre debe situarse dentro de una evolución cultural mucho más extensa, no como un momento súbito en el que apareció de repente una «mente moderna».

Cómo podemos saber la edad de una pintura

Fechar arte rupestre es extraordinariamente difícil.

Cuando una pintura contiene suficiente materia orgánica puede aplicarse radiocarbono, pero muchos pigmentos están formados por minerales como óxidos de hierro y no pueden fecharse directamente mediante carbono-14.

En esos casos se utilizan métodos indirectos.

Uno de los más importantes es la datación por series de uranio de pequeñas capas de carbonato cálcico que se forman encima o debajo de una pintura.

Si una capa mineral se formó sobre la pintura hace 60.000 años, la pintura necesariamente tiene que ser anterior.

Eso proporciona una edad mínima, no necesariamente la fecha exacta en que alguien aplicó el pigmento.

Los principios generales de estos procedimientos conectan con cómo funciona la datación radiométrica.

Sulawesi ha cambiado la historia del arte prehistórico

Durante gran parte del siglo XX, la narrativa sobre los orígenes del arte estuvo dominada por Europa.

Cuevas como Chauvet, Altamira y Lascaux mostraban una extraordinaria tradición de pintura paleolítica con animales, signos y otras representaciones.

Los descubrimientos en Indonesia demostraron que esta historia era demasiado eurocéntrica.

En Sulawesi se han encontrado numerosas pinturas pleistocenas que incluyen plantillas de manos, animales y escenas con figuras humanas.

Algunas son tan antiguas como las primeras grandes manifestaciones europeas y otras resultan considerablemente anteriores.

Una escena de hace al menos 51.200 años

En 2024 se publicó una nueva datación de una escena localizada en la cueva de Leang Karampuang, en Sulawesi.

La composición representa figuras de aspecto humano interactuando con un cerdo verrugoso de Sulawesi.

El carbonato formado sobre la pintura proporcionó una edad mínima de 51.200 años.

Eso la convirtió en la representación figurativa narrativa más antigua conocida en aquel momento.

El resultado es importante porque demuestra que la capacidad para construir escenas visuales complejas y relacionar figuras dentro de una composición tiene raíces muy profundas en la historia de Homo sapiens.

En 2026 apareció una evidencia todavía más antigua

En enero de 2026, un equipo internacional publicó en Nature la datación de arte rupestre localizado en el sureste de Sulawesi.

Una plantilla de mano de Liang Metanduno, en la isla de Muna, estaba cubierta por depósitos minerales que permitieron establecer una edad mínima de 67.800 años.

Se trata actualmente de la edad mínima demostrada más antigua para una obra de arte rupestre conocida.

La plantilla conserva parte de los dedos y la palma, y uno de los dedos parece haber sido modificado deliberadamente durante su realización para producir una forma más estrecha.

El mismo panel conserva además otra capa de pigmento con una edad mínima superior a 60.000 años.

Esto demuestra que la producción de imágenes en aquella región no fue necesariamente un acontecimiento aislado.

¿Sabemos quién hizo esa mano?

Aquí debemos introducir una cautela fundamental.

Una pintura no conserva ADN de su autor que permita identificar directamente la especie humana responsable.

Los autores del estudio de 2026 atribuyen la plantilla de Sulawesi a Homo sapiens por su contexto cronológico, su complejidad técnica y su relación con la expansión de nuestra especie hacia Sahul.

Pero ellos mismos reconocen que no existe un método directo para identificar qué taxón humano realizó la imagen.

Esta precaución es especialmente importante porque sabemos que homininos arcaicos habían habitado Sulawesi muchísimo antes de la llegada conocida de humanos modernos.

Europa presenta otro problema todavía más fascinante

En Europa, algunas pinturas y marcas rupestres han proporcionado edades que parecen anteriores a la llegada conocida de Homo sapiens.

Si esas dataciones son correctas, los autores más plausibles serían los neandertales.

La cuestión cambió radicalmente en 2018 cuando se publicaron dataciones por series de uranio de arte rupestre en tres cuevas españolas: La Pasiega, Maltravieso y Ardales.

Algunas muestras proporcionaron edades mínimas superiores a unos 64.000 años.

Eso situaría su producción más de veinte mil años antes de la expansión clara de Homo sapiens por Europa occidental.

La mano de Maltravieso

La cueva de Maltravieso, en Cáceres, contiene más de sesenta plantillas de manos realizadas principalmente con pigmento rojo.

Una de ellas proporcionó anteriormente una edad mínima superior a 66.700 años.

En 2025 se publicó un estudio más amplio que analizó 22 muestras de carbonato formadas sobre pigmentos de manos de diferentes sectores de la cueva.

Los resultados muestran que la tradición de realizar plantillas de manos en Maltravieso se extendió durante un periodo enorme y que algunas imágenes pertenecen al Paleolítico medio.

Los autores consideran que los datos apoyan la conclusión de que tanto neandertales como humanos modernos pudieron realizar este tipo de imágenes.

¿Esto demuestra definitivamente que los neandertales hacían arte?

No de una manera que haya eliminado todo debate científico.

Las dataciones extremadamente antiguas obtenidas mediante series de uranio en las cuevas españolas han sido discutidas por otros investigadores.

El debate afecta a cuestiones técnicas: relación exacta entre las costras de carbonato y los pigmentos, comportamiento del uranio dentro de los depósitos, posibles alteraciones posteriores y correspondencia entre la muestra fechada y la imagen.

El trabajo de Maltravieso de 2025 aporta más muestras y refuerza el argumento a favor de una producción neandertal de plantillas de manos.

Pero la formulación rigurosa sigue siendo que existen evidencias importantes y crecientes compatibles con arte rupestre neandertal, aunque algunas de las dataciones fundamentales siguen siendo debatidas.

Los neandertales no eran culturalmente simples

El debate sobre las pinturas no puede separarse del resto de la evidencia arqueológica.

Los neandertales fabricaban tecnologías complejas, controlaban el fuego, utilizaban pigmentos y adhesivos, explotaban recursos diversos y mantenían comportamientos sociales desarrollados.

Algunos yacimientos también contienen objetos modificados o seleccionados que se han relacionado con ornamentación y expresión simbólica.

Nada de esto demuestra automáticamente que todas las pinturas antiguas fueran realizadas por ellos.

Pero hace insostenible la vieja caricatura según la cual los neandertales carecían necesariamente de cualquier capacidad simbólica.

Su biología, comportamiento y relación con nuestra especie se desarrollan en Neandertales: qué sabemos realmente sobre nuestros parientes humanos.

Homo sapiens produjo una enorme diversidad de imágenes

Con la expansión de Homo sapiens, el registro de producción visual se vuelve mucho más abundante.

En diferentes regiones aparecen pinturas, grabados, figuras humanas, animales, manos, signos y objetos decorados.

En Europa, cuevas como Chauvet contienen representaciones extraordinariamente elaboradas de leones, rinocerontes, caballos y otros animales.

Más tarde, Lascaux y Altamira muestran tradiciones visuales de enorme sofisticación.

Pero ya no podemos interpretar esta abundancia europea como el nacimiento universal del arte.

Los hallazgos asiáticos demuestran que tradiciones visuales muy antiguas existían también miles de kilómetros al este.

Las manos son una de las imágenes más universales

Las plantillas de manos aparecen en diferentes continentes y periodos.

Para realizarlas, una persona podía apoyar la mano sobre la roca y proyectar pigmento alrededor, dejando su silueta negativa.

Es una técnica aparentemente sencilla, pero produce algo extraordinario: la presencia física de una persona concreta queda registrada en la pared durante decenas de miles de años.

No sabemos si esas manos funcionaban como firmas, marcas de pertenencia, elementos rituales, relatos visuales o tenían otras funciones.

Su distribución global demuestra, sin embargo, que la representación del propio cuerpo fue una práctica recurrente en culturas humanas muy distintas.

El arte figurativo no comenzó necesariamente en Europa

Otro cambio importante afecta al origen de las representaciones reconocibles de animales y personas.

Durante mucho tiempo se consideró que el gran florecimiento figurativo europeo de hace aproximadamente 40.000 años marcaba el nacimiento de esta capacidad.

Sulawesi ha modificado esa cronología.

La escena de Leang Karampuang demuestra que figuras humanas y animales podían integrarse en una composición narrativa hace al menos 51.200 años.

Otros paneles de Sulawesi con animales y figuras humanas poseen también edades pleistocenas extraordinariamente antiguas.

La producción figurativa parece por tanto haber formado parte de una tradición cultural mucho más amplia de lo que sugería el registro europeo conocido inicialmente.

¿Podemos saber qué significaban las pinturas?

En la mayoría de los casos, no.

Podemos identificar animales, manos o algunas figuras humanas.

Podemos estudiar dónde fueron colocadas, qué pigmentos utilizaron, qué imágenes se superpusieron y qué otros restos arqueológicos aparecen cerca.

Pero no disponemos de testimonios escritos ni de explicaciones de sus autores.

Por eso afirmaciones como «estas pinturas eran ceremonias de caza», «representaban dioses» o «eran mapas estelares» no deberían presentarse como hechos salvo que exista evidencia independiente especialmente sólida.

La interpretación debe distinguir entre lo que observamos y lo que inferimos.

Tampoco conocemos al primer artista

El registro arqueológico está profundamente incompleto.

Una pintura realizada sobre madera, piel, arena o una roca expuesta puede desaparecer sin dejar rastro.

Las cuevas constituyen ambientes excepcionales de conservación.

Por eso la pintura rupestre más antigua que conocemos no tiene por qué ser la primera pintura que existió.

Solo es la más antigua que ha sobrevivido, ha sido encontrada y ha podido fecharse con suficiente fiabilidad.

Arte y expansión de Homo sapiens

Las nuevas fechas de Sulawesi también tienen consecuencias para reconstruir las migraciones humanas.

La existencia de arte rupestre de al menos 67.800 años en aquella región encaja temporalmente con las primeras dispersiones de humanos modernos hacia Sahul, el antiguo continente que unía Australia y Nueva Guinea.

Alcanzar aquellas regiones exigió atravesar barreras marítimas.

Eso significa que las poblaciones implicadas no solo producían representaciones visuales, sino que formaban parte de expansiones humanas capaces de ocupar islas y cruzar espacios marítimos.

El contexto general se desarrolla en Migraciones humanas: expansión de Homo sapiens por el planeta.

El arte no define por sí solo a Homo sapiens

Durante años se utilizó la capacidad artística como una frontera entre humanos «modernos» y humanos arcaicos.

La evidencia actual hace esa frontera cada vez menos clara.

Si las dataciones neandertales se confirman plenamente, significaría que la producción deliberada de imágenes no era exclusiva de nuestra especie.

Pero incluso sin depender únicamente de esas pinturas, sabemos que distintos linajes humanos compartían comportamientos que antes se consideraban exclusivamente modernos.

La evolución humana fue ramificada y las capacidades cognitivas probablemente también evolucionaron en mosaico.

Qué podemos afirmar con mayor seguridad

La evidencia permite afirmar que el comportamiento simbólico tiene raíces profundas; que la producción de arte rupestre pleistoceno ocurrió tanto en Europa como en Asia; que Sulawesi conserva actualmente una plantilla de mano con una edad mínima de 67.800 años; que existen escenas figurativas de Homo sapiens de más de 50.000 años; y que algunas imágenes españolas presentan edades compatibles con una autoría neandertal.

También podemos afirmar que todavía no conocemos el momento exacto en que apareció por primera vez la producción deliberada de imágenes ni podemos reconstruir con seguridad el significado de la mayoría de ellas.

Errores frecuentes sobre el origen del arte rupestre

  • «El arte nació en Europa»: falso. Indonesia conserva algunas de las manifestaciones rupestres más antiguas conocidas.
  • «Lascaux y Altamira son las primeras pinturas humanas»: son extraordinarias, pero existen manifestaciones decenas de miles de años anteriores.
  • «Sabemos exactamente para qué pintaban las cuevas»: no. Podemos formular hipótesis, pero rara vez conocer la intención concreta.
  • «Los neandertales eran incapaces de producir símbolos»: la evidencia arqueológica ya no permite mantener una afirmación tan simple.
  • «Está definitivamente demostrado que todas las pinturas españolas más antiguas son neandertales»: tampoco. Hay evidencia importante a favor, pero algunos métodos y atribuciones continúan discutiéndose.
  • «La pintura más antigua encontrada fue necesariamente la primera que existió»: falso. El registro conserva solo una pequeña fracción de las conductas del pasado.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el arte rupestre más antiguo conocido?

En 2026 se publicó una plantilla de mano de Liang Metanduno, en Sulawesi, con una edad mínima de 67.800 años, actualmente la mayor edad mínima demostrada para arte rupestre conocido.

¿Cuál es la pintura figurativa más antigua?

Entre las manifestaciones figurativas fechadas con mayor antigüedad se encuentra la escena de Leang Karampuang, en Sulawesi, con una edad mínima de aproximadamente 51.200 años.

¿Los neandertales pintaban cuevas?

Existen pinturas y plantillas de manos españolas con edades compatibles con autoría neandertal. Los estudios recientes refuerzan esa hipótesis, aunque algunas dataciones y su interpretación continúan siendo debatidas.

¿Qué pintaban los primeros humanos?

Conocemos manos, signos geométricos, animales y figuras humanas. La conservación es desigual, por lo que no sabemos qué proporción representan respecto a todas las imágenes que originalmente se realizaron.

¿Por qué pintaban?

No existe una explicación universal demostrada. Probablemente diferentes comunidades utilizaron imágenes para funciones distintas según el momento y el contexto.

Conclusión

La historia del arte rupestre se ha vuelto mucho más antigua y compleja de lo que se pensaba hace unas décadas.

Europa continúa conservando un patrimonio paleolítico excepcional, pero ya no puede considerarse el único centro originario de la producción artística.

Sulawesi demuestra que hace al menos 67.800 años existían comunidades capaces de crear imágenes deliberadas en cuevas, y hace más de 51.000 años algunas poblaciones producían escenas figurativas con animales y personajes humanos.

Al mismo tiempo, las dataciones de Maltravieso y otras cuevas españolas mantienen abierta una posibilidad extraordinaria: que los neandertales también produjeran arte rupestre mucho antes de la llegada generalizada de Homo sapiens a Europa occidental.

La evidencia actual no muestra un instante único en el que apareció el arte. Muestra una historia profunda de símbolos, pigmentos e imágenes desarrollada por diferentes poblaciones humanas y conservada de manera fragmentaria durante decenas de miles de años.

Bibliografía científica y fuentes recomendadas

  • Oktaviana, A. A. et al. (2026). Rock art from at least 67,800 years ago in Sulawesi. Nature.
  • Oktaviana, A. A. et al. (2024). Narrative cave art in Indonesia by 51,200 years ago. Nature.
  • Standish, C. D. et al. (2025). The age of hand stencils in Maltravieso cave (Extremadura, Spain) established by U-Th dating, and its implications for the early development of art. Journal of Archaeological Science: Reports.
  • Hoffmann, D. L. et al. (2018). U-Th dating of carbonate crusts reveals Neandertal origin of Iberian cave art. Science.
  • Revisiones y debates metodológicos posteriores sobre datación por series de uranio y atribución de arte paleolítico europeo.

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